Transversalización de género y empoderamiento de las mujeres
“EL PNUD debe contribuir y ayudar a los países a expresar las nobles metas expuestas en la Convención sobre todas las Formas de Discriminación contra la Mujeres (CEDAW) y las Metas del Milenio en reformas políticas específicas y en programas operacionales que realicen una diferenciación para las mujeres, en particular para las mujeres pobres”.
Cuaderno Político Equidad de Género
Promover la Equidad y la Igualdad de Género y la Autonomía de las Mujeres
Es uno de los retos fundamentales para el desarrollo y para el logro de los Objetivos del Milenio. Para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la equidad entre los géneros es un pre requisito del desarrollo y un asunto fundamental de derechos humanos y de justicia social. El PNUD considera que la inversión en la promoción de la equidad e igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres son vitales, no sólo para mejorar las condiciones económicas, sociales y políticas de la sociedad en su conjunto, sino también para lograr una ciudadanía integral y una democracia más sólida.
A partir de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, el PNUD, adopta la Estrategia de Transversalización de Género (o
gender mainstreaming, en inglés) como el medio más adecuado para avanzar en la equidad de género. Esta estrategia implica integrar el enfoque de equidad de género de forma transversal en todas las políticas, estrategias, programas, actividades administrativas y financieras del PNUD, así como en la cultura institucional, para contribuir verdaderamente a cerrar las brechas de desarrollo humano que persisten entre hombres y mujeres. En el contexto de esta conferencia, el PNUD adoptó el enfoque Género en el Desarrollo que plantea la necesidad de definir, con la activa participación de las mujeres, un nuevo modelo de desarrollo que subvierta las actuales relaciones de poder basadas en la subordinación de las mujeres.
La estrategia llama a que esta tarea sea trabajo de todos y no únicamente responsabilidad de algunos especialistas, y se apoya en tres pilares:
- Generación de capacidad tanto a nivel de país como a nivel interno - para integrar los desafíos en materia de igualdad de género en todas las áreas temáticas como también en los marcos de cooperación con los países.
- Provisión de servicios de asesoramiento sobre políticas que promueven la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres.
- Apoyo a intervenciones específicas que benefician a las mujeres y extienden modelos innovadores.
La especial preocupación del PNUD por promover la igualdad de género se tradujo en el desarrollo de instrumentos metodológicos tales como el Índice de Desarrollo Relativo al Género y el Índice de Potenciación de Género que se introdujeron en el Informe de Desarrollo Humano a partir de 1995.
Entre las prioridades del plan de acción de PNUD a nivel internacional en materia de género se encuentran:
- El monitoreo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) a través de una perspectiva de género
- La promoción del presupuesto en género.
- La reducción de la incidencia del VIH entre grupos de mujeres vulnerables.
- La incorporación de la perspectiva de género en políticas macroeconómicas y en negociaciones comerciales
- La promoción del empoderamiento de la mujer a través de la gobernabilidad democrática, la descentralización y la participación de la sociedad civil y a través del desarrollo de las capacidades de las mujeres mediante la capacitación, el compartir del conocimiento y la creación de redes.
En los últimos años se ha avanzado en el reconocimiento y la aplicación de los derechos de las mujeres dominicanas. Aunque es evidente el
aumento en la aparición de las mujeres en la vida pública, todavía el patriarcado, entre otros rasgos culturales, hace eco y refuerza los estereotipos y roles tradicionales de mujeres y hombres, invisibilizando y obstaculizando importantes aportes y progresos de la mujer dominicana para el desarrollo del país en todos los ámbitos de actuación. Asimismo, elementos como la baja participación de la mujer dominicana en el terreno político; la feminización del VIH/SIDA; las altas tasas de mortalidad materna, violencia contra la mujer; y la tasa de desocupación con respecto al hombre, aumentan la vulnerabilidad de la mujer ante la pobreza y la brecha de género.
Por otra parte, República Dominicana ha mostrado su interés en la búsqueda de la equidad e igualdad de género y la democracia inclusiva
haciéndose signataria de acuerdos internacionales que favorecen la situación de la mujer, algunos como Beijing, Cairo, CEDAW y Belem do Pará Asimismo, el país asumió el compromiso de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para el año 2015. En este sentido, la meta trazada para el objetivo de promover la equidad de género y la autonomía de la mujer: "eliminar la disparidad de género en la educación primaria y secundaria", se podría decir que está cumplida en el país, con relación a la cantidad de niños y niñas enrolados en la educación primaria y secundaria. No obstante, los avances en la cobertura educativa con equidad entre los sexos, y la preparación técnica y profesional femenina, no han garantizado la eliminación de las disparidades de género.
También se propone trabajar para la construcción de una colaboración más estrecha en tema de equidad e igualdad de género y de intercambio de buenas prácticas con los países de la Región, en el marco de una más cercana cooperación sur-sur de cara al futuro.
Fotos: Vianco Martínez
